El discurso del asturiano tras dos días de trabajo en Barcelona fue similar al visto en Jerez y en el seno de la escudería se palma la visión de que la batalla en 2012 se decidirá por evolución durante el año y no por presentar un coche más rápido al inicio.
"El coche parece complicado de entender y necesitamos mantenernos en ese proceso para saber cómo se comporta," afirmó el asturiano. "Intentamos comprender y recoger toda la información posible para juntarla en Maranello y llegar al próximo un poco más preparados".
Según Alonso, la base para trabajar en estos tests está muy por delante de la mostrada hace dos semanas y eso es lo importante hasta que el Gran Circo aterrice en Europa. "Seguro que no estamos en el punto que quisiéramos estar, no somos lo competitivos que quisiéramos ser en Melbourne y por eso estamos trabajando con fuerza," concluyó.











