La mítica revista italiana Autosprint califica al nuevo McLaren como un 'carro armado', por la gran fiabilidad de la que ha hecho gala en la pista jerezana. En realidad la Fórmula 1 se ha convertido en un campeonato de 'carros armados' dados los escasos problemas de fiabilidad que se han visto en las últimas temporadas.
El problema de un coche fiable es, como ha repetido durante la semana pasada Sebastian Vettel hasta la saciedad, que es muy difícil hacerlo rápido, mientras que a un coche rápido es más fácil hacerlo indestructible.
En Jerez, el nuevo MP4-27 presenta como principal meerito el haber logrado dar la vuelta a la norma de la FIA que obliga a que los escapes se vean a simple vista. Esta vez Charlie Whiting ha tenido que ponerse en la parte de atrás para verificar que se ven, puesto que desde otro ángulo no hay forma de contemplar el metal de los escapes. En definitiva, la norma se cumple más en teoría que en espíritu, por parte de los británicos.
En cuanto a la prestación aún es pronto para valorar el potencial real, en pocos días sobre la ultra-aerodinámica pista de Montmeló las cosas tendrán un valor indiscutible. El monoplaza británico aparentemente no tiene un comportamiento que haga pensar negativamente, pero tampoco llega al paso que ha mostrado el Red Bull Racing en manos de Sebastian Vettel.
Para Lewis Hamilton el balance, a pesar de la pérdida de la carga aerodinámica y del sonido inconfundible de los escapes soplados que tanto le gustaban al piloto británico, es bastante positivo y hasta le ha llamado la atención una cualidad del nuevo McLaren: "Me ha sorprendido que el MP4-27 sea mejor en frenada que el viejo en frenada. La entrada encurva es muy buena".











